La marca personal de tus profesionales no es un asunto suyo: es reputación para tu empresa. Por eso hemos construido el programa de formación más avanzado del mercado, con 60 clases en 8 módulos que van mucho más allá de LinkedIn. Cuando ellos ganan autoridad, tu empresa gana un altavoz creíble.
La mayoría de programas se caen por el mismo sitio: se reparte acceso, se pide que publiquen y se espera. Pero construir autoridad es un oficio, y nadie lo aprende solo. La formación lleva a cada persona por este camino, un paso cada vez, hasta que su presencia deja de ser un esfuerzo y pasa a ser una rutina.
Lo primero es parecer lo que uno es. Foto, titular, experiencia y sobre mí, hasta que el perfil transmita autoridad de un vistazo.
El primer paso fácil: difundir lo que publica la empresa, pero reescrito con su voz. Publicar deja de dar vértigo.
De compartir a crear. Parte de una idea, una noticia o un documento y la IA lo escribe con su estilo y sus temas.
Sale de la pantalla: ponencias, mesas redondas, eventos del sector. Y ya tiene rutina propia, con todo lo que escribe validado antes de publicar. Ver la validación →
Hay mucha formación de marca personal que, en la práctica, prepara a tu gente para irse: montar su web, su marca propia, su negocio. Aquí no entra nada de eso. El criterio es sencillo: si una clase le puede sonar a un director de RRHH como «formo a mi gente para que se vaya», se descarta. El profesional gana notoriedad como referente de su sector desde dentro de tu empresa, y la reputación que construye vuelve a la compañía.
Es reputación profesional. Hablar en público, presentar en nombre de la empresa, entrar en una asociación sectorial o moderar una mesa pesan tanto como un buen post.
Un referente reconocido amplifica el mensaje corporativo con una credibilidad que ninguna cuenta de marca puede comprar. Por eso todo el temario mira hacia dentro.
No enseñamos a repetir el mensaje de la empresa. Enseñamos a tener criterio propio sobre un sector, que es lo único que hace que alguien merezca ser escuchado.
Una clase suelta no cambia el comportamiento de nadie. Por eso cada una cierra el círculo completo, del concepto al trabajo terminado.
Quince minutos de teoría útil, sin relleno: qué hay que hacer, por qué funciona y qué errores evitar. Con ejemplos reales, no de manual.
El cómo se hace, en pantalla y con clics. Dónde está cada opción, qué tocar y en qué orden, para que nadie se quede a medias por no encontrar un botón.
El ejercicio, hecho con una herramienta que trabaja sobre su perfil y su sector. No se entrega un deber: se sale de la clase con el trabajo hecho.
Un itinerario ordenado que empieza por el perfil y termina en liderazgo. Los cuatro primeros módulos trabajan la presencia digital; los cuatro siguientes, todo lo que ocurre fuera de la pantalla y lo que hay que saber para no meter la pata.
Que su perfil se vea y transmita autoridad desde el primer vistazo: foto, titular, sobre mí, experiencia y todo lo que alguien mira antes de decidir si merece su atención.
Cómo escribir contenido que conecta y posiciona, y cómo llevar esa misma voz a otras redes y otros formatos sin repetirse ni perder el hilo de la empresa.
Los activos que construyen reputación más allá del post: publicaciones, premios, recomendaciones y el territorio concreto en el que quiere ser referente.
Ganar conversación y red con criterio: interactuar, opinar y conseguir que le siga gente que de verdad importa para el negocio.
Fuera de la pantalla. Hablar en público, presencia ante cámara y en sala, presentar en nombre de la empresa y dar su primera ponencia sectorial.
De la visibilidad a la oportunidad: influencia, cómo presenta a su empresa, networking, social selling y directos con clientes. Sin publicidad de pago.
Qué se publica y qué no: línea editorial, confidencialidad, ciberseguridad del profesional expuesto, uso responsable de la IA y qué hacer cuando algo sale mal.
Los dos frenos que matan un programa de embajadores: el miedo a publicar y la falta de tiempo. Más liderazgo, empatía y resiliencia ante la crítica.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que va a aprender cada profesional, en el orden en el que lo va a aprender.
Quien lleva el programa ve en qué punto está cada módulo, cuántas clases se han completado y quién lleva semanas sin entrar. Sin perseguir a nadie por correo para preguntar cómo va.

Toda la formación apunta al mismo sitio: que cada profesional construya autoridad propia en su sector. Y cuanto más referente es, más y mejor amplifica el mensaje de tu empresa. Ganáis los dos.
Lo que más nos preguntan antes de arrancar con un equipo.
En 60 clases organizadas en ocho módulos, de perfil profesional a liderazgo, pasando por contenidos, posicionamiento, visibilidad, comunicación en público, influencia y compliance. Cada clase son unos 15 minutos de vídeo, un tutorial paso a paso y una herramienta de IA para aplicar lo aprendido sobre el propio perfil en ese mismo momento.
Es justo lo contrario, y es la regla que decide qué entra en el temario. Fuera queda todo lo que apunta a salir de la empresa o a montar algo propio: currículum, entrevistas, headhunters, emprendimiento, web personal o marca propia. Lo que enseñamos es a ser referente de su sector desde dentro de tu compañía, y esa reputación revierte en la empresa.
No, y por eso hemos ampliado el programa a ocho módulos. LinkedIn es el eje, porque es donde se juega la reputación profesional en B2B, pero cuatro de los ocho módulos ocurren fuera: hablar en público, presencia ante cámara y en sala, ponencias y eventos, networking, social selling y todo el bloque de compliance y reputación digital.
Una clase se ve y se aplica en una sola sentada, en torno a un cuarto de hora más el ejercicio. Está pensado así a propósito: quien se forma tiene otro trabajo. Hay incluso una clase dedicada a encajar toda su presencia en 30 minutos a la semana.
Sí. El responsable del programa ve el progreso agregado por módulo y el detalle por persona: cuántas clases lleva completadas cada una, en qué estado está su perfil y si está activa, con baja actividad o sin arrancar. Sirve para saber dónde hace falta empujar, no para señalar a nadie.
Sí. Cualquier embajador activo tiene acceso al catálogo completo y a las herramientas de IA de cada clase, sin coste adicional. No es un extra que se contrate aparte: es la mitad del producto.
Agenda una demo y te enseñamos el temario por dentro: cómo es una clase, qué herramienta de IA lleva y cómo se mide el avance de todo el equipo.